Hace 60 años era frecuente que las parejas
argentinas «cruzaran el charco» para casarse en Colonia, por la
imposibilidad de divorciarse en el vecino país. Muchas llegaban solas y
solicitaban la firma de ocasionales testigos, que se transformaban en un tris
en protagonistas de íntimas historias de vida.
El 25 de julio de 1958, esos testigos
fueron dos jóvenes montevideanos que se encontraban trabajando en Nueva
Helvecia: Juan Carlos Germán y Lydia Florio. Pero aquel principiante abogado y
su esposa nunca imaginaron los problemas que les traería: fueron testigos, sin
saberlo, del casamiento del criminal de guerra nazi Josef Mengele, quien en esa
ciudad contrajo enlace con la viuda de su hermano Thadeus.
En ese entonces había en Uruguay 3.500
sobrevivientes de ghettos y campos de concentración, pero ninguno se enteró que
el «ángel de la muerte» estaba entre ellos, caminando libremente y
firmando un acta matrimonial con su verdadero nombre.
Los pasos de Mengele por Sudamérica fueron
reconstruidos por el investigador uruguayo Héctor Amuedo, quien varias veces ha
sido entrevistado por medios internacionales como el History Channel por su
conocimiento sobre la huida de los nazis hacia el Río de la Plata, en la
llamada «ruta de las ratas».
«Hace muchos años Ilse Bernatzky, una
funcionaria actuaria del Juzgado de Nueva Helvecia, recordó haber labrado las
actas y el expediente matrimonial de ese hombre. Llamó entonces a la radio El
Espectador y dos de sus periodistas, Carlos Meireles y Bernardo Gitman, la
visitaron y entrevistaron después. A los pocos días publicaron en el diario El
País una copia del acta de matrimonio» (el jueves 20 de junio de 1985),
recordó Amuedo.
Pasó el tiempo y el hecho fue olvidándose,
hasta que en octubre del año 2000, el exjefe de policía de Colonia, comisario
Egaña, le entregó una fotocopia del expediente matrimonial a dos periodistas de
La República. Éstos buscaron en Internet y no encontraron nada al respecto
(porque los artículos de Gitman y Meireles eran de 1985, cuando no había
Internet). Creyeron entonces estar frente a un descubrimiento y publicaron la
historia en octubre de ese año, con algunos errores.
«En 2007 yo empiezo a investigar y
demuestro que los documentos no habían desaparecido como decían los
periodistas, sino que estaban donde debían estar y siempre estuvieron, es decir
en el Registro Civil de la Intendencia de Colonia», indicó Amuedo.
«También pude concluir que a Mengele
lo habían confundido con Alex Pontvik, un alemán que vivió en la casa junto a
un convento de monjas y que, como casi no manejaba el español, hablaba muy poco
con los vecinos. Además, solía hacer experimentos químicos y botánicos, todo lo
cual, cuando se supo que Mengele se había casado en la ciudad, contribuyó a la
confusión por parte de algunos vecinos», agregó. Como dato curioso,
Pontvik, aunque fue poco conocido en Uruguay, es famoso en Europa por ser el
creador de la Musicoterapia.
«También hallé en febrero de 2009, con
la ayuda del fotógrafo de AFP Miguel Rojo la casa en donde se hospedaron
Mengele y Marta María Will durante ocho días antes de casarse en Nueva
Helvecia. Aunque desde hace años que tengo la sospecha de que Mengele no se
hospedó en esta casa sino en el Hotel del Prado, que está enfrente. Y que
simplemente iba a visitar la casa del árbol de laurel y tomar el té allí.
Recientemente, a través del importante empresario de Nueva Helvecia, Miguel
Delfino, me llegó la información de que un vecino de aquella ciudad dice
haberle servido algunas copas a Mengele estando hospedado en el Hotel»,
agregó Amuedo.
Pasaporte falso y otros documentos inéditos
A través de la escritora uruguaya radicada
en EE.UU. Marice Ettlin Caro (autora del libro de reciente aparición Quinta
columna nazi en Uruguay), Héctor Amuedo recibió la copia de un pasaporte falso
que Mengele habría usado en 1955. Está visado el 6 de mayo de es año en el
Consulado Uruguayo en Asunción del Paraguay e incluye un permiso de permanencia
por el lapso de 30 días en Uruguay, por razones de negocios.
«Siempre sospeché que Mengele debía
haber visitado Nueva Helvecia años antes de casarse allí, como representante de
la gran fábrica de maquinaria agrícola que tenía su padre Karl en Günzburg, una
de las empresas mayores en su rubro en Alemania (Karl Mengele e Hijos). Este
documento sería la primera prueba de esas visitas a Uruguay previas a su casamiento»,
explicó el investigador.
Un recorte del diario El País de 1949 da
cuenta del ingreso al puerto de Montevideo del buque North King en el que
viajaba Mengele, quien vivió muchos años en Argentina como otros connotados
criminales de guerra nazis. El último domicilio del «ángel de la
muerte» y de su esposa Marta Will en Buenos Aires fue Virrey Vértiz 968,
una lujosa casa de dos plantas con piscina en su jardín trasero, en el
exclusivo vecindario de Vicente López (a los fondos de la casa presidencial de
Olivos).
«En 2010, mediante búsqueda en
Migraciones, demuestro que lo que expresa el documento hallado por Horacio
Verbitsky y que dice que Mengele escapó a Brasil a través de Uruguay en 1960
bajo nombre falso de Alfredo Mayen no tiene base probable», aclara Amuedo.
Perseguido por el Mosad —el servicio de
inteligencia israelí— Mengele nunca pudo ser detenido. Y murió ahogado en 1979
mientras se bañaba en una playa brasileña, siendo enterrado con un nombre
falso.
Amuedo ha logrado compilar una serie de
documentos, en algunos casos inéditos, sobre la huida de los nazis hacia el Río
de la Plata a partir del contacto con un informante argentino, Hernán
Schneider. Esto le ha permitido conformar un archivo sobre la «ruta de las
ratas» con elementos nunca antes conocidos sobre el escape de varios
criminales de guerra entre los que según el programa «Buscando a
Hitler», del History Channel, se podría haber encontrado el mismísimo
Führer.
Hace 60 años el «ángel de la muerte» se casó en Colonia
30/Jul/2018
El País- por Andrés López Reilly